La firma del artista

Están los dos mundos que parecen incompatibles: el del artista que crea sus obras y el del público que la acepta o la rechaza. Qué es lo que quiere presentar el artista y qué es lo que quiere el público?

Este tema empezó al reconocer patrones sonoros en ciertos músico; esa es su firma, su estilo irreconocible y al mismo tiempo, es que no pueden explorar más allá de sus propias limitaciones?

Jesper Strömblad en In Flames colocó melodías que luego repitió con más agresividad en Dimension Zero y en The Halo Effect.  Claudio Sanchez han repetido varios riff en casi todos los discos de Coheed and Cambria.  Iron Maiden y AC/DC tienen fama de escribir el mismo disco una y otra vez, al igual que los últimos trabajos de Kerry King con Slayer o con su propia banda; admitió que es más de lo mismo. 

Lo mismo ocurre con artistas visuales.  Bien conocemos las figuras voluptuosas de Botero o la manera en que Wes Anderson encuadra sus películas.  Es que no hay otra forma de presentar una obra de arte o es simplemente darle al público más de lo mismo?

Y es que al público le gusta la innovación?  Algunos sí, pero hay quienes quieren lo tradicional y se quejan si no les dan el mismo arroz con frijol todos los días, mientras que hay otros que a todo le ponen piña, hasta a la bandeja paisa. 

Me recuerda una caricatura de Quino que era el de un músico que a todo el mundo le gustaba,  Él cantaba "la la la" y un día él decidió cantar "le le le" y no tuvo la aceptación de sus fans.  Finalmente decidió volver a "la la la" y la queja de la gente es "él ya no es como antes".


No encontré la caricatura, pero esta igual funciona para nuestra temática.

Para no alargar el escrito y quizás dar una conclusión, tenemos que aceptar al artista por quien él o ella es.  Por algo la salsa de tomate Fruco sigue sabiendo a salsa de tomate Fruco; el Milo tiene lo crujiente, y Coca Cola tuvo que regresar al sabor original y por eso vende.  

Pero hay marcas, como algunos artistas, que procuran reescribirse y han elaborado piezas únicas.  No dejan a un lado lo que les da resultado y saben que la exploración es un riesgo en donde se pierde o se gana.  Caso concreto Coca Cola, y según CoPilot, tienen alrededor de 200 sabores incluyendo las ediciones limitadas y siguen con su sabor tradicional, que es lo que el vulgo pide.  

Un ejemplo curioso es Metallica durante la gira By Request en el 2014, los oyentes podían elegir las canciones que la banda tocaría en sus conciertos.  Lo curioso fue que seleccionaron las mismas canciones de siempre y no se arriesgaron con las rolas más experimentales.  

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