Una vecina se mudó a otro apartamento y en este no había closets. Tenía uno medianamente disponible, lleno de objetos que algún día llegaría a usar y se lo obsequié.
La limpieza tuvo un poco de catarsis pues era desprenderme de un objeto al que estaba acostumbrado a ver. La limpieza fue necesaria porque abrí campo, tanto a modo espacio en la habitación, como también a nivel energético personal.
Dentro de los papeles, encontré esta newsletter intitulada Hope de 1994, Bob Hackney me la había enviado en ese año y creo que solo este año 2026 le di un vistazo a los textos. Quisiera traducir todos los artículos para compartirlos acá, pero no quiero, solo lo haré con este:
8 regalos que no cuestan un peso
El regalo de escuchar - Pero debes realmente escuchar. No interrumpir, no divagar, no planear una respuesta. Sencillamente escuchar.
El regalo del afecto - Se generoso con abrazos adecuados, besos, palmadas en la espalda y sostener la mano. Permite que las pequeñas acciones demuestren el amor que tienes a tu familia y amigos.
El regalo de la risa - Haz recortes de caricaturas. Comparte artículos e historias graciosas. Tu regalo dirá "amor reir contigo".
El regalo de la una nota escrita - Puede ser un sencillo "te amo", o "gracias por ayudarme", o un soneto entero. Una nota corta, escrita a mano, será recordada para toda la vida, e incluso podría cambiar una vida.
El regalo de una halago - Un sencillo y sincero "te queda bien el rojo", "hiciste un trabajo espectacular", o "la cena estuvo fabulosa" puede cambiarle el día a alguien.
El regalo de un favor - Todos los días, haz algo amable a alguien.
El regalo de la soledad - Hay momentos en que queremos estar solos. Se sensible a esos momentos y dales el regalo de la soledad a otros.
El regalo de una disposición alegre - La manera más fácil de sentirte bien es haciendo que otros estén bien.
Cierro este escrito con una frase que aparece en la primera página y es: Es fácil ser un ángel cuando nadie te está agitando tus plumas.
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