Duré muchos años en entender que lo mejor era que no hubieses estado presente, y no tengo forma de corroborar lo contrario. Me sentí la persona más desafortunada del mundo con tu partida y mi terquedad no me permitió sanar rápido.
Hoy 30 de junio, hace cuarenta años que partiste de este plano.
Quiero ser breve y agradecido contigo, porque gracias a ti llegué a esta vida. El día de hoy mi estado anímico no es el mejor porque recrimino mi pereza en lograr crear un mejor futuro... y muy sincero a esta audiencia, nunca he planeado mi futuro.
Sobre mi terquedad quiero comentarte, si durante mi niñez y adolescencia hubiese tenido un terapeuta que hubiese sabido romper mis barreras, otra sería mi vida. No se dió y sigo corrigiendo.
Los siguientes párrafos que atraviesan mi mente van a sonar a reclamo y quejadera, y no es el caso dejar esos escritos en la red, mejor en un cuaderno donde analizo todos los puntos y sigo perdonándome para aceptar el milagro de quererme.
Gracias papá, son muchos los puntos que todavía hay que asimiliar como enseñanza porque esa fue tu herencia para mi; no puedo hablar por Victoria, Patricia, Liliana y Roberto, ellos te conocieron y te quisieron de una forma distinta.
Ojalá comprendas, así como acabo de comprender, que fuiste suficiente en todo lo que me diste y me dejaste. Un abrazo Plutarco.
Efímero 1 - Los aviadores no mueren, sólo vuelan más alto
Efímero 2 - Cuando muera me pondré mejor?
Efímero 3 - No somos los únicos
♠
