La historia es, hace trece o diez años me comentaron del documental de Keanu Reeves intitulado Side by Side, pero en realidad es de Chriss Kenneally, Keanu lo produjo y lo presentó. Estaba borrando en el buscador, páginas web que había guardado y por años nunca las vi o leí y tenía el documental esperándome para que sacara mis conclusiones. Enero 5 de 2026, por fin lo vi en You Tube donde la calidad de imagen o audio no la mejor, donde el productor y director no verán un solo centavo y esos dos detalles, le agregan tema a debate sobre crear arte y vivir del arte.
Precisamente hoy leí un artículo sobre Vince Neil, ex-guitarrista de Kiss, quien acaba de lanzar su nueva canción y en vez de colocarla en todas las plataformas digitales de manera "gratuita", la colgó en su propio sitio web y hay que pagar $225 dólares para escucharla. La industria musical cambió y el artista a duras penas puede generar un ingreso ahora versus antes cuando se vendían copias físicas.
Tristemente, la música y las películas se han vuelto productos parecidos a los chitos, son fáciles de comprar o conseguir, se consume y se desecha. Tristemente, en lo desechable que es nuestra era, pareciera que no se comprende toda la labor, infraestructura y sudor que hay detrás para presentar o crear una obra.
A vuelo de pájaro, el documental trata sobre cómo evolucionó el cine de estar filmado en celuloide, a ahora ser capturado en digital. Digital es ágil, compacto y mucho más económico versus película; pero hay un tema sobre la calidad, o el purismo que se pierde al hacer que ese sea tan disponible para las masas.
Esta era digital ha cuestionado la manera en que creamos arte. Repito, todo es más rápido y tenemos cantidad versus calidad. En la comodidad de un celular podemos ver una escena de Avatar que costó millones de dólares, versus ir al teatro y experimentar esa misma escena con gafas 3D y sonido dolby.
Lo mismo con la música. El guitarrista de Sonoras Mil comentaba que median la calidad sonora de la canción que creaban con el parlante de su celular, porque hoy todo el mundo escucha música de esa manera. Son contados quienes tienen audífonos de calidad y hay que tener en cuenta en qué plataforma se escuchará la canción y la compresión del audio.
Comentaba en otro escrito sobre la calidad de la imagen, la cultura del teléfono móvil ha engañado al público a que toda imagen o melodía la pueden tener ya y no se comprende la calidad de tener un micrófono de X marca, o un lente especial en una cámara de X marca.
El mundo cambia, todo evoluciona pero nuestro purismo pareciera quedarse en el tiempo. Devin Townsend lo dijo en el 1997: No hay locura, sino una supercordura más apropiada para la vida después del fin del siglo XX donde todo es arte y todo intenta expresarlo, donde todo es arte y todo intenta comunicarlo.
Agrego la otra parte de la letra: Todos los seres inteligentes sufren el sueño de los sueños y todos han venido a mi encuentro esta noche, aunque por la mañana, toda su maravilla y su gloria se volvieron feas y bastante simple como un lugar cuando estás cargando equipos.
Aclaro que Devin dice todo eso en menos de quince segundos.
A lo que voy es, la resistencia entre de película a digital fue no comprender que todo evoluciona. Está bien si quieres escribir tu blog en máquina de escribir pero para llegar al público general deberás digitalizar la obra. Caso concreto, me encantan los lentes analógicos y el año pasado 2025, compré un adaptador de lentes Canon FD a montura RF y quedé supremamente sorprendido a la calidad del lente que tengo.
Se trata de un Canon FL 50mm 1.4, un lente creado en 1966. El adaptador para montura EF tiene una lentilla que produce perdida en calidad de luz e imagen; pero ganó en un efecto cremoso en el lente cuando está en f1.4. Con el nuevo adaptador a RF, esperaba tener el mismo efecto cremoso y no fue el caso. Miren las fotos abajo para comprender lo que digo.
Empecé a usar lentes analógicos con cámaras DSLR, quería enfocar usando el visor y yo fallaba con el foco la mayoría de las veces. Enfocar en pantalla en vivo para mi era un sacrilegio a los dioses del rollo y tomó tiempo adaptarme, cambiar mis normas solo por un tema de purismo. Cabe aclarar que aprendí los básicos de fotografía en 1992 con una Pentax K1000 y muchos rollos a blanco y negro. Ahora uso cámara sin espejo, la imagen se captura mucho más rápido versus las DSLR donde la pantalla en vivo se va a negro y se pierden segundos al obturar.
Pero, porqué usar vieja tecnología y no un lente de la nueva generación? Un tema de precios? Un tema de carácter que tienen esos viejos lentes versus los nuevos? Trabajar lento versus trabajar rápido? Esa última pregunta quizás sea la más importante, hacer foco manual es retador y no creo que un reportero gráfico use lentes sin autofoco, es perdida de tiempo.
Volviendo al documental, el uso de imágenes digitales por un rato pareció ser un insulto a las cámaras y rollos de película. No se comprendía que el mundo electrónico ayudaba a que el crew de grabación pudiese ver de manera casi inmediata el resultado de sus creaciones. Eso es parte de un marco mental que todos tenemos, donde el mundo debe quedarse chiquito tal cual lo aprendimos. Pero la realidad es siempre cambiante y evoluciona; la flexibilidad mental es un requisito supremo para evitar ser atropellado por el futuro.
Al final del video, el director James Cameron comenta que espera nunca llegar a un punto donde todas las posibilidades creativas ya están hechas. Joel Schumacher comenta que el cine digital crea nuevas maneras de soñar (y hasta ahora empieza la controversia por la IA en el cine). Martin Scorsese dijo: hacer las cosas con el corazón.
Ese último párrafo da para mucho análisis y especulación sobre el futuro del cine y la imagen digital, pero mejor digo chao, fin, hasta acá llego porque hay mucho por explicar y no quiero escribir más, hace frío y quiero tomar chocolate con bizcochos que Nohemy envió para navidad.
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